SUPERPOBLACIÓN CARCELARIA PROVINCIAL: 2 DELINCUENTES ALOJADOS 4 MESES EN PILAR

LOCALES 18 de octubre de 2022
La situación en las cárceles y en los centros de detención en la provincia de Santa Fe es crítica y esto repercute en las tareas operativas de las comisarías de los pueblos donde desde hace algunas semanas deben recibir y atender delincuentes de otras dependencias.

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En los últimos días fue furor y sorpresa una noticia surgida de la vecina ciudad de San Jerónimo Norte donde se involucraba a un delincuente fugado de la propia comisaría del lugar, en la cual al parecer se alojaban 3 detenidos desde hace varios días. 

Al día siguiente este recluso fue alcanzado en la zona de Empalme San Carlos, huyendo a pie y sobre él pesa una detención por un asesinato que ningún medio oficial salió a describir ni aclarar. 

Luego de ese caso, nos pusimos en campaña para averiguar qué tanto perjudican este tipo de detenciones a las tareas cotidianas de los policías que trabajan en comisarías de la región y nos enteramos que en la 6ta de Pilar, ubicada debajo de la administración comunal, yacen prisioneros 2 delincuentes. 

Uno de ellos oriundo de Santa Fe, con una causa relacionada a la violencia de género y tenencia de pornografía infantil y el otro viene desde Rafaela (coacción, amenazas en relación a otra denuncia por Violencia de Genero), donde la alcaidía también explota de detenidos, muchos de ellos sin juicio cercano ni cierto por delante. 

A estos 2 delincuentes hay que sumarle la breve pero resonante estadía del dirigente sabalero Horacio Darrás, quien terminó en Pilar luego del apriete de barras de Colón al plantel profesional semanas atrás, hoy ya en libertad, pero en esos días, le tocó ser compañero de los presos sujetos mencionados, habiendo para todos ellos solo 2 calabozos disponibles. 

Este informe exclusivo de INFO MERCURY, quiere hacer saber a la población, que los pocos policías que hoy ejercen su tan importante función en nuestra localidad (además de ser ellos en su totalidad foráneos, teniendo su derecho a estar cerca de sus familias cuando tienen franco o días libres), deben además ocuparse de los presos que envían desde otras dependencias, haciéndoles de comer, sirviendo la comida, encargándose de la limpieza de los calabozos, del baño, etc.

Tareas que no encuadran en sus quehaceres reglamentarios (ya que no son guardiacárceles) y que por hacerlas, tienen muchas veces imposibilitado realizar otras funciones que el pueblo necesita, desde cuestiones administrativas, urgencias como la simple y  a la vez inobjetable acción de patrullar las calles con la frecuencia en la que se los necesita que lo hagan.

Aunque no lo crean, hay veces que, por lo que pudimos averiguar, no pueden salir a patrullar para no dejar la comisaría sola con los prisioneros (algo lógico), ni tampoco dejar en ella a alguna compañera (femenina) sola o en desventaja como sucedió en San Jerónimo Norte, donde el delincuente al solicitar el paso al baño, aprovechó la ocasión empujó a una de ellas y salió a campo traviesa de la ciudad. 

Por eso mismo, está bueno informar lo que pasa puertas adentro de una dependencia pública. Imaginamos que esto no debe pasar solo en Pilar, sino se supo que sucede en San Jerónimo y en cualquier comisaría de la región que donde hoy repercute la superpoblación carcelaria de la provincia y de todo un país y las fugas o el hacinamiento ya son moneda corriente. 



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