VIOLENTO ROBO EN ALMACÉN DE CAMPO DE FELICIA

POLICIALES 22 de septiembre de 2022
La inseguridad continúa siendo un gran problema también en zona rural de Las Colonias. Te contamos el mal momento que pasó una pareja de FELICIA a los que ayudaron, les rompieron costillas y amenazaron con cortarles los dedos.

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Este martes pasadas las 19 tres delincuentes armados con tres armas cortas ingresaron a un almacén de campo en Felicia, departamento Las Colonias.

Golpearon y maniataron a una pareja y los amenazaron de muerte. Les robaron armas de fuego, 70 mil pesos, anillos y cadenitas de fantasía.

“Voy a buscar el cuchillo y te empiezo a cortar los dedos. Dame los dólares porque te cago matando”, le dijeron al hombre. “Gracias a Dios no me pegaron un tiro” dijo Miguel Kunz, en diálogo con Aire de Santa Fe.

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El hombre contó que el martes, a las 19.20 aproximadamente, se sentó a la mesa con su pareja y escucharon el timbre. Cuando se levantaron para ver quién era ya tenían adentro de su casa a tres delincuentes armados. “Nos pusieron los revólveres en la cabeza a mí y a mi mujer, y me dijeron que me quede quieto porque si no la iban a matar”, expresó. En tanto, explicó que durante la violenta secuencia, a él le pegaron con el arma en la cabeza, lo agarraron a patadas en el suelo y le pegaron en la espalda. “Me rompieron dos costillas y me ataron”, expresó.

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Conmocionada por la situación, la mujer se descompensó, mientras los delincuentes insistían a los gritos y revolvían toda la casa. “Se llevaron 70 mil pesos que teníamos para pagarle a los viajantes, armas que había en el ropero, escopetas que no se usaban, anillos que no valen nada y cadenitas de fantasía”.

Consultado sobre cómo terminó la entradera, Miguel contó que en un momento llegaron dos clientes y a él se le ocurrió decirle a los delincuentes que eran los jugadores de fútbol que venían por un partido.

“Los tres hombres se empezaron a mirar y a chistar entre ellos y se escaparon por otra puerta. Cuando entraron los chicos le pedí que lo desaten y pude llamar a la policía”, concluyó.

Fuente Aire de Santa Fe

fotos de Siguiendo Caminos

ALMACÉN DE PACHO CAMISI (Felicia, Santa Fe)

Fue en un viejo cruce de caminos donde todo comenzó. El destino barajó sus viejos naipes y el olvido junto al tiempo, comenzaron un reñido juego contra los sueños junto a los recuerdos. El premio, el viejo almacén de campo de Pacho Camisi

En un cruce de caminos rurales, un viejo almacén de campo de ladrillos a la vista y enormes ventanales, contempla el ir y venir de la vida. Se perdió la fecha en que surgió, pero aseguran que supera los 100 años. Quien comenzó con el sueño fue Don Camisi, con una pequeña construcción repleta de toda clase de artículos, donde los vecinos de la colonia rural, que eran muchos por entonces, llegaban a abastecerse en épocas de caballos y sulkys. Luego Don Camisi le entrega a su hijo Pacho el honor de continuar guiando el destino de este símbolo familiar. Así siguió los pasos de su padre, junto a su mujer Felicita, durante mas de 40 años. Por aquel entonces la construcción se amplió, y el interior estaba casi por completo de artículos dejando un pasillo para los clientes. Se encontraban artículos de mercadería, mercería, tiros de cadena, pólvora, ollas, artículos de ferretería, indumentaria, botines de fútbol y los muros estaban repletos hasta el techo de fuentones, palanganas. Y al frente dos surtidores de esos, delgados y altos,  proveían de combustible al viajero. Lo que se necesitaba para la vida de campo, el almacén lo tenía. Pero no era cuestión de llegarse así nomas, era tanta la gente que acudía que para las compras grandes había que alcanzar la lista del pedido con dos días de antelación

Era un verdadero lugar de encuentro para los vecinos de la región. Pero no todo era alegría. En épocas de inundación no había forma que los proveedores acercaran los insumos tan necesario para que la vida rural continuara, por lo cual Pacho no se sentaba a llorar o esperar milagros. Se calzaba las botas, arremangaba y salía en busca de algún carro lechero que se acercara a la ruta. Una vez ahí hacia dedo a los viajeros hasta el pueblo, en busca de lo necesario para que su almacén, y la vida de sus vecinos, pudiera continuar luchando contra la misma naturaleza.

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En este juego de naipe que el destino observaba, tiempo y olvido juagaron sus cartas fuertes y la vejez atrapó a Pacho, obligándolo a abandonar a su querido almacén.  Las puertas se cerraron, el silencio ocupó el lugar de las voces y la oscuridad lo cubrió todo. Sus estanterías se vendieron junto a muebles, sus bombas de combustible se amputaron y también se convirtieron en billetes. En épocas que muchos como él se convirtieron en taperas y montañas de escombros, este sobrevivió convirtiéndose en hogar de unos tamberos. Sonreía el olvido, se veía vencedor, pero el ancho de espada le tocó a los recuerdo

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Fue así que Norma y Miguel llegaron a escribir su capítulo en la historia. Norma habló con Pacho para que le alquile el almacén, para que la vida regrese siguiendo la vieja huella del ayer. Pacho asintió sonriente, casi con lagrimas en los ojos, su sueño, el de su padre, tenía una nueva oportunidad de continuar y declaró palabras que flotan en la atmósfera del almacén como un mandato divino “Ese lugar nunca debe cerrarse”

Así, Norma y Miguel transitan sus primeros 20 años,  enfrentándose a inundaciones, en el 2007 y 2013, repitiendo la lucha de su antecesor, sin bajar los brazos dándole pelea a la vida. Después de todo en ningún sitio dice que la vida es justa, esta solo nos prueba, nos obliga a desafiar nuestros límites y creencias… a nosotros mismo, y premia a los valientes que le dan batalla

Comenzaron con muy poca mercadería y con los pocos muebles  que quedaron de la época oscura del boliche, los grandes mostradores de madera originales.

Es así que sin pensarlo recuperaron este viejo sueño, convirtiéndose en ángeles guardianes de un pedazo de patrimonio histórico. Un verdadero monumento a un grupos de mujeres y hombres, de ayer y hoy, que no saben de “no se puede”, después de todo lo único imposible es aquello que no se ha intentado con el corazón

Vuelvo al camino, detrás dejo este sitio que no teme al mañana, un lugar ideal para hacer una escapada en busca de historias, sabores y momentos.

Sobre el juego de naipe, van ganando los sueños con los recuerdos, pero el olvido con el tiempo, no cesan de jugar buscando mano tras mano ganar… ¡Pobres tontos! Perdieron y no lo sabe. 

Por Rafa Theller de Siguiendo Caminos. 

Se los compartimos así quizás pasan a tomar algo y los ayudan a recuperar parte del dinero y la confianza perdida tras este lamentable hecho. ,

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