
El Gobierno nacional declaró “Secreto Militar” las operaciones contractuales vinculadas con una adquisición de material y equipamiento para las Fuerzas Armadas. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 1205/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti.
Según los fundamentos de la norma, la naturaleza y la finalidad de la adquisición requieren que la información sea conocida únicamente por personas autorizadas, debido a que su divulgación podría comprometer la seguridad nacional y los medios de defensa del país.
La declaración exceptúa a los organismos contratantes de cumplir con las disposiciones de publicidad y difusión de las actuaciones correspondientes al procedimiento de compra.
El decreto se apoya en la normativa vigente sobre defensa nacional y secreto militar, que contempla la posibilidad de reservar información relacionada con adquisiciones y equipamiento cuando resulta fundamental para la preparación y el empleo de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, el documento oficial no detalla qué tipo de material se incorporará, cuál será el costo, qué proveedor participará ni a qué fuerza estará destinado. Tampoco establece públicamente los plazos de ejecución o las características técnicas del equipamiento.
La Subsecretaría de Gestión Administrativa del Ministerio de Defensa quedó autorizada a instrumentar las medidas necesarias para avanzar con la operación. Aunque la decisión se conoce en el contexto del proceso de reequipamiento militar impulsado por el Gobierno, el decreto no vincula expresamente la adquisición con un sistema de armas específico.

























